Archive for 29 febrero 2012

bisiesto

febrero 29, 2012

Mientras cuento los días para irme de vacaciones, y administracion de recursos queda atras noto que es 29 de febrero. Un día que disponemos cada 4 años. Bah, generalmente, porque los años terminados en 00 y no múltiplos de 400 tienen febreros de 28 días.

Parece ser que los romanos contaban los días respecto a días claves, por ejemplo calendas era el primero, nonas el quinto e idus el 13, salvo en marzo, mayo, julio y octubre que caía 15.-

Al parecer para compensar el -casi- 1/4 de día excedente de los 365 que le toma al Sol darle una vuelta a la Tierra, cada cuatro años los romanos agregaban un día más, el 23 de febrero, o seis días antes de las calendas de marzo, duraba 48 horas. Para complicarla más contaban también el día de la referencia, es decir: 2 para las calendas sería el día anterior al primero del mes siguiente. A la segunda parte de este día se le decía bis sectus o segundo sexto. De ahí, una serie de deformaciones de pasar de un idioma a otro, produjeron el vocablo bisiesto.

Y se fue otro 29 de febrero. El del año que el calendario maya dio over-flow. Buenas noches.

ley de Kernighan

febrero 25, 2012

“Debuggear es el doble de difícil que escribir código. Por lo tanto, si escribo el código más ingenioso que puedo, no soy, por definición, lo suficientemente inteligente para debuggearlo”.

Así que a escribir código feliz y declarativo.

1q84

febrero 22, 2012

A ver… me llamó mucho la atención porque yo sabía que la letra q en japonés se lee igual que 9… me llamó mucho la atención que fueran varios libros… sentía que tenía que leer algo de Haruki Murakami

Los dos primeros libros que se editan como un sólo libraco de 700 páginas me gustaron. Me gustó mucho la historia tras de Vanguardia, una comunidad religiosa (secta) formada a partir de una granja comunitaria de izquierdistas setentosos devenidos en vendedores de productos orgánicos en los ’80. La little people, las dos lunas, esa especie de Rei Ayanami llamada Fukaeri. Komatsu el editor maldito que quería reirse de su mundillo. Todos en algún momento encontramos cómico y algo ridículo el mundo en el que nos desenvolvemos.

La novela iba in crescendo, hasta la página 600 aproximadamente. Haruki resutló un gran narrador, con muchas referencias a la cultura de masas. Muy interesante de leer. Después me resultó un difícil trámite, lleno de historias que no conducen a mucho, personajes movidos por más por venganzas personales que por causas altruistas, parejas artificiales, historias que no se cierran y algunas crueldades innecesarias.

Da la impresión que la propia novela fuera escrita por Tengo -el protagonista, un profe de matemáticas escritor que todavía no desarrolló su oficio de novelista del todo-, o que el mismo Haruki leyó la Crisalida de aire y fue convirtiendo la anodina novela de una asesina de tipos de la peor calaña (los tipos!) en una historia fantástica con dos lunas, concepciones a distancia y una pareja con menos química que Lara Croft y el profesor McAllister.

En algún momento pensé que se iba a salvar, que la mitad del libro era una ficción escrita en la otra mitad, pero de golpe el libro se empezó a estancar, y todos  -hasta un sagaz detective de aspecto desagradable- terminaron embobados, mirando la luna sobre un tobogán en un arenero de plaza.

Lo pior es que yo también me subí a ese tobogán, buscándole algún cierre, miraba y miraba las dos lunas. Pero nada.

Igual prometo darle otra oportunidad a Muramaki.